Mal de Ojo

En este capítulo veremos la importancia del mal de ojo en os rituales de vudu. Hay diferentes tipos de aplicaciones según sea el inconveniente al cual se quiera atacar. Adquiera su Manual de Hechizos Vudú AQUÍ

Mirada con maldad

Aplicaciones del mal de ojo

Para castigar a un homicida

Para cumplir con este objetivo se debe realizar lo siguiente. En primer lugar se deposita en cada una de las manos del difunto un huevo crudo, ligando sus manos para que los mismos no se caigan. Luego se sitúan los restos del fallecido en el féretro mirando hacia abajo.
En este ritual para el mal de ojo, durante un período de 48 horas se prenden en el pie del féretro siete candelas escarlatas y en el extremo superior del mismo nueve candelas claras, permitiendo que las mismas se consuman. Luego de cumplido este período, se quiebran los huevos y se realiza el proceso de la sepultura de los restos normalmente.
Muchos vuduistas afirman que realizando este ritual vudú, el culpable del asesinato se sentirá atacado por la culpa y sus pensamientos no lo dejarán en paz ni en sus sueños. El mismo tenderá a suicidarse para clamar su angustia.

Mal de ojo para que las fuerzas del mal ataquen la víctima

Para llamar al poder maligno de la magia vudú se debe en primer lugar despojar de sus plumas a un ave mediano. Para que los resultados sean más seguros es importante que el ave elegida para el ritual se encuentre aún viva. Finalmente se lo cuelga de una pata al ramaje de una arboleda.

Para enloquecer al enemigo

Para realizar este ritual vudú se debe comenzar por preparar un caldo con diferentes verduras. Posteriormente se le quita el pellejo a un roedor y se lo introduce en el caldo. Finalmente se le da de beber al enemigo de esta preparación. Los resultados se comprobarán inmediatamente.

Consecuencias del mal de ojo

Para pasar las dificultades propias a otras personas

Para cumplir este cometido se debe enviar al enemigo a través del cartero, un paquete conteniendo en su interior media cucharadita de polvo maldito. Los practicantes del vudú afirman además que mediante este ritual de mal de ojo se logra mantener lejos al enemigo.